Bueno, hoy me doy una licencia temática para dedicarle unas líneas a una persona que amo y extraño un montón, y que sigue formando parte de los estribillos mas importantes del rock and roll de mi vida…
Se trata de Becho, mi abuelo, que hoy cumpliría sus 75.
Me acuerdo mucho de los chistes que nos contaba (que muchos de los que les cuento yo a menudo tienen esa procedencia… como el de los hermanos Nadie, Ninguno y Boludo, y el de la mujer embarazada de trillizos –siempre se los cuento a todos-), me acuerdo tb que él me compraba unas botellitas chiquitas de fresita para los festejos de la familia y que al brindar cuando todos decían "salud", él decía “Bueno… chau” (frase que tb suelo repetir en los brindis)… Alto juego veraniego y gasolero el de las ojotas!! –que este año le hize jugar a la Pelu-: tirás las dos: si cae una mirando para un lado, y la otra para el otro, hay que reirse… si caen las dos mirando para el mismo lado hay que ponerse serios y decir: pero mire usted que caso…
Uno de los últimos regalos que me hizo (por haber rendido bien el año de inglés) fue invitarme con mi abuela a ir a Mar del Plata en avión!!! Una experiencia alucinante que tuve la suerte de compartir a su lado aunque los dos estábamos un poco cagados, y por eso no nos dejábamos de reir… Y en ese viaje, él se aprendió “Adrenalina, tibia chica fina” y la cantaba en la playa!! Y se reía…
La verdad, fue una tristeza y una amargura tremenda perderte, pero me queda aún hoy el mejor recuerdo ya que suelo sonreir todo el tiempo al hablar de vos…
Bueno como este espacio tiene como eje hablar de “la música y todo lo que se genera en torno a ella”, quería compartir con ustedes, un tema que le hice para Becho unos meses después de que falleció (en el 2003), desde ese sentimiento que me dejó toda la mezcla de lo que fueron esos dias de terapia intensiva, los recuerdos del antes y el querer saber: que había después?
¿Que había despues?
Inimaginable anochecer de tus ganas,
justo cuando estaba yo en la mira del sol,
y quebrando el cielo pediste que esperaran
todas esas almas que gritaban por vos
Respirando sobras del amor que dejaban
estos que queríamos hacerle trampa a Dios.
No cuentan heridas ya en tu alma dormida,
se acortaba el tiempo para decirte adios
Y todo por ver que habia después...
Y por estar siendo sinchado demasiado...
Todo por creer que podias volver
a ese lugar donde no pesa ya el pasado...
Todo por ver que habia después...
Todo por ver que habia después...
Y entendiendo mas que nunca
cediste a que alguien te pudiera enseñar
Flashes de momentos y de viajes y de cuentos
Y en mi voz tu nombre y algo que hace temblar
Y todo por ver que habia después...
Y por estar siendo sinchado demasiado...
Todo por creer que podias volver
a ese lugar donde no pesa ya el pasado
Todo por ver que habia después
Todo por ver que habia después...
sábado, 3 de mayo de 2008
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